La tecnología más antigua que todavía transforma al mundo

Hace poco conocimos a la ganadora del Premio Nobel de Literatura, la canadiense Anne Carson. La escritora es acreedora al premio por reinventar la escritura contemporánea desde los clásicos, transformando los mitos griegos, el ensayo y la traducción en nuevas formas literarias. A partir de esta noticia surgió una pregunta. 

Si normalmente hablamos sobre tecnología, ¿Cómo vinculamos esta noticia con su lado tecnológico? 

Tecnología que pasa desapercibida 

Cuando hablamos de tecnología la primera imagen que se nos viene a la cabeza tiene que ver con algo digital como un iPhone Duo, un Tesla volador o robots peleando con robots, pero qué tal si no es del todo así. 

Si nos adentramos al significado de esta, la tecnología es el pasaje mediante el cual se engloba el saber y las herramientas para la creación de algo útil y funcional. En ese sentido, no necesariamente se refiere a lo relacionado a lo digital, tan representativo del mundo de ahora, también a las herramientas que pasamos desapercibidas, desde un lápiz hasta el lenguaje literario. 

En ese sentido, la ganadora del premio Aena de Narrativa, Samanta Schweblin en una entrevista menciona “la literatura es una tecnología muy especial si la pensamos como tecnología, porque sucede en la cabeza del lector, pero tiene consecuencias muy efectivas, nos permite enfrentarnos a nuestros peores miedos en un espacio en donde nos sentimos más seguros y que podemos testearnos a nosotros mismos (…) a hacernos preguntas como ¿podría sobrevivir a esto? (…) ¿actuaría como el personaje que estoy siguiendo? (…) No sé si hay otra tecnología que puede hacer una cosa tan espectacular como esa.” 

Ese regresar a la vida con información vital radica en la importancia de la literatura, que en palabras de David Toscana “te obliga a invocar imágenes, a cuestionar, a darte cuenta de cosas” generando así una nueva forma de conocimiento. A través de esta tecnología nos trasladamos a la mente de quien escribe, leemos sus pensamientos, obtenemos algo nuevo de lo que antes era irreconocible. Un acto casi mágico que desafía la temporalidad, permitiéndonos hablar con muertos, aunque suene tétrico. 

Así como la literatura nos permite descubrir nuevas formas de comprender el mundo, la escritura científica hace posible que los descubrimientos, las preguntas y los avances de la investigación lleguen a nuevas comunidades. En CEDIA impulsamos espacios para la divulgación de ese conocimiento como es la Revista Científica en donde invitamos a participar a investigadores y académicos a compartir sus aportes respecto al impacto de las Tecnologías Información y Comunicación en la industria de las refinerías. 

Conoce más sobre esta convocatoria: 

Call for papers | CIENTÍFICA CEDIA 

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