Un evento que reunió a más de 150 investigadores y autoridades del ecosistema científico del país.
Ecuador dio un paso decisivo hacia el uso estratégico de la información satelital. CEDIA presentó oficialmente el Observatorio ZENIT | Copernicus Ecuador, una plataforma que busca articular ciencia, tecnología y territorio para responder a los desafíos del país.
El lanzamiento reunió a alrededor de 150 asistentes, entre autoridades nacionales e internacionales, rectores, investigadores y representantes de instituciones académicas, consolidando un espacio de encuentro que refleja el creciente interés por integrar la observación de la Tierra en la toma de decisiones.
ZENIT marca una nueva etapa para el trabajo de Copernicus en el país. No es una ruptura, sino una evolución: una iniciativa global que ahora adquiere identidad propia en Ecuador, con el objetivo de traducir datos satelitales en conocimiento confiable y, a partir de ello, en soluciones concretas. Desde CEDIA, este proceso se asume como un compromiso institucional: conectar capacidades, infraestructura y talento para construir una plataforma útil, accesible y con impacto real.
21 equipos, 92 investigadores y soluciones para el territorio
Como parte de esta jornada, se desarrolló el Hackathon ZENIT | Copernicus Ecuador, una competencia intensiva que reunió a 21 equipos conformados por 92 investigadores de distintas instituciones del país.
Durante 24 horas continuas, los equipos trabajaron en el desarrollo de soluciones basadas en datos de observación de la Tierra, abordando desafíos vinculados a cambio climático, gestión de riesgos, biodiversidad, salud, logística y gobernanza de datos.
Más allá de la competencia, el hackathon se consolidó como un espacio de colaboración interdisciplinaria, donde la ciencia aplicada se conecta directamente con las necesidades del territorio.
El primer lugar fue otorgado al equipo ByteForce UTC, conformado por investigadores de la Escuela Superior Politécnica Agropecuaria de Manabí y la Universidad Técnica de Cotopaxi. El segundo lugar lo obtuvo el equipo INNOVAUNAE, integrado por investigadores de la Universidad Nacional de Educación.
Ambos equipos accedieron a un financiamiento de USD 35.000 y USD 25.000, respectivamente, destinado exclusivamente al desarrollo y ejecución de sus proyectos. Este financiamiento no constituye un incentivo económico de entrega directa a los investigadores, sino un esquema gestionado por CEDIA para la implementación de las propuestas, conforme a los lineamientos establecidos en las bases del hackathon.
El tercer lugar fue para el equipo Rikuy, de la Universidad San Francisco de Quito, que recibirá una mención de honor a través de un proceso de acompañamiento especializado orientado al fortalecimiento y proyección de su iniciativa.
Este acompañamiento no contempla recursos económicos, sino un esquema técnico y estratégico que permitirá apoyar la maduración del proyecto, identificar oportunidades de articulación y activar mecanismos de apoyo desde CEDIA.
Para ello, el equipo contará con el respaldo de especialistas en áreas como Academia, Innovación y Transferencia Tecnológica, Dirección de Productos y Servicios y Desarrollo Tecnológico, además de un seguimiento estructurado basado en los lineamientos de gestión de proyectos de la PMO de CEDIA.
Un observatorio que se construye con la comunidad
Uno de los elementos centrales de esta iniciativa es su vocación de continuidad. Los proyectos ganadores no se quedan en la idea: avanzan hacia procesos reales de implementación, acompañados por capacidades técnicas y articulación institucional. En ese sentido, ZENIT no es una plataforma estática, sino una herramienta en construcción, cuyo valor dependerá de su uso y apropiación por parte de la comunidad académica, científica y tomadora de decisiones.