Las discusiones coincidieron en la urgencia de avanzar hacia un ecosistema científico más abierto, conectado y colaborativo.
El Segundo Congreso Iberoamericano de Ciencia Abierta se consolidó como un espacio estratégico para reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta la producción científica en la región, en un contexto marcado por la digitalización, la necesidad de infraestructuras compartidas y el fortalecimiento de modelos de gobernanza más inclusivos.
En este encuentro, desarrollado junto a LA Referencia, se presentaron ponencias clave que abordaron la transformación de la comunicación científica y la evolución de los sistemas que sostienen el acceso abierto en Iberoamérica. Entre ellas, destacó la exposición de André Appel (IBICT) sobre la plataformización de la comunicación científica, un fenómeno que redefine la circulación del conocimiento y plantea nuevos retos en términos de visibilidad, control y sostenibilidad.
Otro de los ejes centrales fue la innovación en la infraestructura federada de Ciencia Abierta en América Latina y España, presentada por Lautaro Matas (LA Referencia). Su intervención puso en foco el desarrollo de herramientas como buscadores semánticos multilingües, identificadores descentralizados y sistemas para la gestión de datos de investigación, orientados a mejorar la interoperabilidad y el acceso al conocimiento científico producido en la región.
El congreso incluyó además el conversatorio “Gobernanza de la Ciencia Abierta”, un espacio de diálogo liderado por Josefina Siguencia, Especialista del Área de Academia y Formación de CEDIA, junto a especialistas de IBICT, OpenLab y LA Referencia. En este intercambio se analizó la situación actual de la ciencia abierta en Ecuador y en el ámbito iberoamericano, así como los pasos necesarios para que gobiernos, instituciones académicas y sociedad civil impulsen políticas públicas, infraestructuras sostenibles y modelos de gobernanza más sólidos.
Las discusiones coincidieron en la urgencia de avanzar hacia un ecosistema científico más abierto, conectado y colaborativo, capaz de responder a los desafíos sociales y de desarrollo de la región, y de garantizar que el conocimiento circule como un bien público al servicio de la sociedad.